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viernes, 5 de junio de 2015

CON MIS OJOS...


  Con estos mismos ojos,  cargados de contemplar añejados paisajes, añejados y constantes, de ése añejo que amarga en la boca y también en el vientre, CONSTANTE.
 
Un rítmico galopar de polaroids, que hasta podrían confundirse en una, enorme, rezada en blanco y negro o a colores. ¡"Pafff, paaafff, paaafff, paaff"!
 
  Al ritmo de las bofetadas, al intelecto, a la paciencia, al rostro, al alma: abuso, violencia, abuso, abuso, silencio, abuso, destierro, abuso, sangrantes, abuso, impunidad, abuso, muerte, impunidad, abuso, impunidad...

   Con estos mismos ojos que han mirado tanto al cielo, para volar, para adorar, para llorar, para SUPLICAR... ¡He leído tanto grito y escuchado tantos silencios!

  El ritmo al andar agobiado de los años, apenas, apenas, quiere sosegar, cambiar. Pero a fuerzas de hernias en las venas de las almas, de las suyas, de la mía, de tantas: abuso, impune... Y con éstos, remotos cristalinos, hoy, HE VISTO.

  Hileras, hombros, manos, rodillas, labios, voces, oraciones, lágrimas, cánticos, pesadillas, esperanzas... Todas y cada una trenzadas, entramadas en una sola dirección: esperanza y justicia. ¡¡ESPERANZA Y BASTA!!

#NIUNAMENOS de sus voces rotas, de sus ojos ciegos, de sus sonrisas borroneadas.

#NIUNAMENOS de sus familias destrozadas, de sus simientes desoladas, de sus niñas degolladas.

#NIUNAMENOS de sus esperanzas quebradas junto a sus costillas, ni su piel teñida por el peso del odio y los golpes; lacerada, abierta en sanguinolientos surcos.

#NIUNAMENOS de sus VIDAS SILENCIADAS!


  Hoy he visto una gran MUJER nacida del abrazo mutuo de tantas que quedamos llorando y grabándonos a fuego en nuestros pechos los nombres de las que se fueron, para esgrimirlas como estandarte, flameantes y vigorosos ante los vientos de VERDADERA JUSTICIA, que luchamos para que soplen cada vez más fuerte y JAMÁS SE DETENGAN, ni se den por vencidos, renovando nuestras filas, nuestra patria, nuestro mundo, nuestro género, con el oxígeno de la vida digna, plena, SIN MIEDO.

  He visto el dolor y el reclamo de tantas, hecha un sólo grito: ¡¡BASTA!!

#NUNCAMÁS he de ver, un rostro herido, SIN QUE EL VIOLENTO QUEDE SIN CASTIGO.

#NUNCAMÁS , #NIUNAMENOS !!









http://www.elintransigente.com/policiales/2015/6/4/niunamenos-degollo-hija-acuchillo-esposa-320772.html



martes, 25 de noviembre de 2014

CUANDO LA MUJER ALZÓ SU VOZ (¡¡NUNCA MÁS!!)

En algún momento en la vida de la histórica mujer que existe en cada una, el grito nacido retortijón, enredando tripas y corazón a su paso desbocado, desgarró las mil conciencias encerradas en las cuerdas de una garganta.

En ése momento se parieron descontentos y duelos arcaicos de sollozos salinos, aturdiendo silencios.

Los fetos de iracundos masculinos comenzaron a crecer en el vientre abultado de sociedades alimentadas de vértigo, concupiscencias y tradiciones de azote y sumisiones, de suspiros y moretones escondidos, de prejuicios arraigados en testosteronas rancias; acostumbradas a tener derechos tatuados a fuego cual animales de carga en las conciencias y pechos de las mujeres, a decidir por sus vidas, sus espacios, su sueño, sus mentes, sus noches y días, sus colores, sus palabras y silencios. Sus cuerpos, su hambre, su sexo...

NO. NO, NOOOO...! Tal vez hoy, no. Así no, ya no, contigo no, no...

Y el látigo de la impotencia aullando en el espacio de la imposición, sobre el derecho. De el pie hollando la nuca de las flores, para matar bellezas desobedientes que osaron abandonar el murmullo tembloroso, para alzar su voz y denunciar hambres, fríos, jaulas, infiernos...

Ése fue el día en que la huella violeta de la sangre atropellada por el puño, dejó las sombras, buscando juicio y condena, negando razón para lo inexcusable, negando perdón.